Has navegado, leve, por mi río.
Corriente mansa fueron
para ti sus aguas.
Yo naufragué en tus olas
de eterna tempestad
y mi barca, en desguace,
reposa en las arenas
de la indulgente playa,
que un día le dio abrigo.
Sofía B. ©
A veces, obviamente Dios no existe,
ni la tímida esperanza
de la vida futura,
la vida es fotosíntesis,
carne que muere, dolor de la carne.
y todos son los átomos,
su cruda disciplina.
Y en cuestión de materia y muerte
no existe razón sobre la vida
para que yo te ame.
A veces, sin embargo, Dios lo es todo,
con la misma fuerza que cuando no es nada,
y asoma el milagro de las plantas,
es obvio el sentido de los pájaros,
y las células tienen el detalle
de formarnos, de hacernos,
de componer la sonrisa
más allá del movimiento de las bocas.
Tiene sentido del día
y todo tiene un orden.
Entonces puede que exista la ternura,
y que algo de ese abstracto concepto
del que algunos culpan al átomo primero,
resida en ti.
Y hasta puede que exista una razón
oculta para los incrédulos,
-simple cuestión de fe -
para que yo te ame.
LOURDES CAÑELLAS HAMUD
Te enamorarás
aunque no de mí.
(Sergio Dalma)
Te enamorarás
aunque no de mí,
sé que será así.
Cuando no me quieras
yo aún te amaré.
Nada podré hacer,
todo será igual
pero ya sin ti.
En un triste ensueño
morirá mi luz,
se ahogará mi sol,
te enamorarás,
sentirás amor, al fin,
como nunca antes
lograste sentir
y serás feliz,
aunque ya sin mi.
Te enamorarás,
se que habrá de ser así
y se que amarás
pleno de pasión.
Que por fin la dicha,
en tu alma fría
habrá de irrumpir
y, sin remisión,
te enamorarás,
aunque no de mí.
Sofía B. ©
Soy libro en blanco
esperando tu pluma.
¡Te añoro tanto!
Sofía B. ©