domingo, 7 de septiembre de 2014
sábado, 6 de septiembre de 2014
jueves, 4 de septiembre de 2014
A LA LUZ DE LA LUNA
Fue una noche,
casi de primavera,
cuando su soledad y la mía
se enamoraron.
A la luz de la luna,
se desnudaron
los corazones,
y se embrujaron
nuestras miradas,
aun antes de mirarse.
Fue una noche
casi de primavera,
larga, muy larga,
cuando se enamoraron
su soledad y la mía
y antes de separarnos,
supe que le querría.
Sofia B. 2004 @
miércoles, 3 de septiembre de 2014
TRISTE PARADOJA
La noche conspiró,
y al unísono conspiraron
curiosidad y tedio
y alguna pincelada de misterio
captó nuestra atención.
¿Qué saeta de fuego
atravesó los corazones?
¿Acaso fue el embrujo
de las noches de abril,
envueltas en secreto
y henchidas de pasión,
o quizás el azar.?
¿Fue quizá la dulzura
dibujada en tu rostro
o la brisa apacible
que envolvía tu presencia.?
Te aguardaba en mi ventana
y te colabas, travieso
como un chiquillo...
Yo te quería mío.
Tú esquivabas mis afanes,
y me robabas la ternura
de tu nombre.
La noche me burló.
Fue a veces luminosa,
y otras fría y oscura.
¡Ay, triste paradoja...!
Sofía B. 2009 ©
martes, 2 de septiembre de 2014
MARZO, LEJANO..
Marzo, lejano,
olía a primavera
y aún no era tiempo.
De amor herida,
en la noche estrellada
marché a su vera.
Ir caminando
dichosa y de su mano,
sueño alcanzado.
Bajo la luna,
el mar era testigo
de mi quimera.
Fue su reflejo
de espuma y de corales,
nido deseado.
Verdes y azules
abrazaron mi sueño,
entre sus olas.
En aquel sueño,
me sentí transportada
a un nuevo espacio.
Brava, la noche
salpicaba de cuerdas
más que la luna.
Después, el día
fue situando todo
en su camino.
No quiso el cielo
un amor tan divino,
para este mundo.
Sofía B.©
lunes, 1 de septiembre de 2014
POEMA CON RON
Ponme un bolero con ron
camarero, que los boleros con ron
parecen menos boleros.
(Jesús Bienvenido)
Ponme otro ron, camarero,
aunque sea sin bolero,
que en ese vaso ahogaré
la amargura, el desamor
que dejó en mi corazón
el sueño, que en mi vivía.
Hoy la tristeza y desidia
habré de ahogarlas en ron.
Como a un Dios yo la adoraba
pero, cruel, me abandonó
ella, que era la savia
que por mis venas corría
y el impulso que latía
dentro de mi corazón
y ahora lloro, camarero,
ahora lloro el desespero
de ver morir la ilusión.
Lléname otro vaso amigo
que herido por la perfidia,
esta noche de agonía,
negra, como maldición,
en el ron quiero perderme
y que el amor que sentía,
¡maldita suerte la mía!,
muera en un vaso de ron.
Sofía B. 2014 ©
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